Fecha actual 23 Jul 2019 11:36




Responder al tema  [ 5 mensajes ] 
 Navío San Nicolás de Bari 
Autor Mensaje
Vicealmirante
Vicealmirante
Avatar de Usuario

Registrado: 30 Jul 2006 21:54
Mensajes: 2575
Nuevo mensaje Navío San Nicolás de Bari
.


Construido en el astillero de Cartagena en 1769. Tras la muerte de Edward Bryant, que es el ingeniero que comenzó las obras, se encargó de su construcción el ingeniero Guillermo Turner con los planos y medidas del navío San Vicente Ferrer, últimos navíos de 80 cañones del sistema inglés construidos en el astillero de Cartagena (ver navío San Vicente).



En junio de 1778 se encontraba en Cartagena, siendo ese mes ordenado su armamento y su puesta al mando del capitán de navio don Justo Riquelme, pero finalmente sería mandado por el capitán de navío don Francisco de Vera. Es destinado a Cádiz para incorporarse en el mes de julio de 1778 a la escuadra del teniente general don Luis de Córdoba, al mando del capitán de navío don Buenaventura Moreno Jaime. Con esta escuadra zarpó de Cádiz rumbo al Canal el 23 de junio de 1779 para la primera campaña del Canal de la Mancha.



El 28 de abril de 1780 zarpa de Cádiz con la escuadra de don José Solano Bote, al mando del capitán de navío don Francisco Morales y la insignia del jefe de escuadra don Juan Tomaseo, para llevar tropas y pertrechos a La Habana, a donde llega el 4 de agosto (ver navío San Luis). Participa en las operaciones de ocupación de la plaza de Pensacola con la escuadra al mando de don José Solano, plaza que cae en 10 de mayo de 1781.



Durante 1782 estuvo con la escuadra de Solano en las operaciones destinadas a la ocupación de Jamaica (ver navío San Juan Nepomuceno).



Acabada la guerra, zarpa de La Habana el 1º de junio con varios navíos y otros buques y llega a Cádiz en conserva del navío San Luis el 20 de julio de 1783, llevando a bordo entre los dos buques 240.000 pesos fuertes, pasando después a Cartagena (ver navío San Luis).



.

_________________
ImagenImagen
Jefe del Estado Mayor del Foro.
Comandante del Navío: Nuestra Señora de Guadalupe R. O. del 10 de febrero de 2008.


07 May 2008 10:30
Perfil
Vicealmirante
Vicealmirante
Avatar de Usuario

Registrado: 30 Jul 2006 21:54
Mensajes: 2575
Nuevo mensaje Re: Navío San Nicolás de Bari
.


El 8 de marzo de 1795 termina de carenarse en Cartagena, incorporándose a la escuadra del Océano. El 19 de mayo iza su insignia en este navío el teniente general don Juan Joaquín Moreno, estando el navío San Nicolás de Bari al mando del brigadier don Enrique MacDonnell desde el 19 de mayo al 6 de febrero de 1796, que pasa su mando al brigadier don Tomás Geraldino y Geraldino.



A finales de 1796 se encuentra en Cartagena y se unen las dos escuadras, la del Mediterráneo y la del Océano a la llegada de ésta a Cartagena al mando del teniente general don Juan de Lángara y Huarte. Al ser nombrado ministro de Marina es sustituido por el teniente general don José de Córdoba y Ramos.



Formando parte de la escuadra del centro, combate en la batalla del cabo San Vicente el 14 de febrero de 1797 al mando del brigadier Geraldino, donde es capturado por la escuadra británica de John Jervis, al ser abordado por el Captain, que estaba al mando de Nelson. Tuvo que lamentar 148 muertos, entre ellos su comandante, y 62 heridos, entre los cuales también se encontraba su segundo, don Joaquín Castañeda.



Los británicos lo utilizaron como pontón para prisioneros, hasta su baja definitiva en 1814.



Citar:
Bibliografía

Revista de Historia Naval, año 2006, nº 92, Juan Antonio Gómez Vizcaíno, "Marinos en el gobierno político y militar de la plaza de cartagena (1809-1822)".

VV.AA., "Modelos de arsenal del Museo Naval".

Pedro Sánchez Núñez, "Venturas y desventuras de un marino utrerano: José de Córdoba y Ramos".

Cesáreo Fernández Duro, "Armada española", Tomos VII y VIII

Juan Alsina Torrente, "Una guerra romántica. 1778-1783"

Agustín Ramón Rodríguez González, "Trafalgar y el conflicto naval Anglo-Español del siglo XVIII".



.

_________________
ImagenImagen
Jefe del Estado Mayor del Foro.
Comandante del Navío: Nuestra Señora de Guadalupe R. O. del 10 de febrero de 2008.


07 May 2008 10:46
Perfil
Almirante General
Almirante General
Avatar de Usuario

Registrado: 02 Dic 2007 14:18
Mensajes: 5109
Ubicación: Gerona. Cataluña. ESPAÑA
Nuevo mensaje Re: Navío San Nicolás de Bari
Biblioteca Nacional de España. Hemeroteca Digital. El Popular, miércoles 27 de diciembre de 1848.

Hemos sabido por conducto fidedigno, que S. M. la Reina nuestra señora, tomando en consideración la propuesta hecha por el señor ministro de Marina, á instancia del mayor general de la armada , elevada á la superioridad con recomendación por el director general de ella, se ha servido ordenar, que en lo sucesivo haya siempre en la marina militar un buque de porte de diez cañones para abajo , que lleve el nombre de Martín Álvarez, en memoria del granadero de la tercera compañía del 9.° batallón de infantería de Marina dé la guarnición del navío español San Nicolás de Bari, por la bizarría con que se portó aquel buen soldado (digno paisano de Pizarro y Cortes), en el combate del 14 de febrero de 1797, especialmente en el abordaje que dicho buque sostuvo contra el navío inglés nombrado el Capitán donde arbolaba su insignia el comodoro Nelson: á mas tenemos entendido que S.M. ha dispuesto que esta soberana resolución, se lea al frente de bandera á los batallones de marina, para que sus individuos vean que aun los soldados rasos tienen tanto derecho como las jerarquías más elevadas de la milicia, á que sus nombres pasen á la posteridad, cuando imitando los ejemplos de lealtad y arrojado valor de Álvarez, se hagan dignos de igual premio.

Como han transcurrido 52 años desde que tuvo lugar esta acción, y en nuestra patria la prensa se ocupaba poco en aquellos tiempos de semejantes sucesos, no es extraño que la generalidad de los españoles ignoren este acontecimiento, que tanto honor hace á la clase que antes se denominaba el estado llano, y que en nuestro concepto y á decir verdad, en él es donde aún se conserva el tipo español de aquellos valientes, sóbrios y sufridos militares, que bajo el nombre de tercios españoles llenaron de asombro al mundo, por el dilatado espacio de siglo y medio.

De paso no podemos menos de elogiar esta justa y sabia disposición del gobierno, tanto más notable, cuanto que ha sido acogida y llevada á cabo por un ministro, que sin pertenecer á la armada, tan entusiasta se manifiesta por ella: la providencia no ha podido estar más en armonía con el código que nos rige, pues la verdadera igualdad que él establece entre otras cosas es, que ante la ley, el mismo derecho tiene el soldado que el general á que su nombre pase á la posteridad siempre que sus acciones lo hagan acreedor á tal distinción.

Adjuntos damos á luz tres documentos que ilustrarán esta materia, el primero es una sucinta relación de algunos pormenores del abordaje del S. Nicolás con el Capitán, el segundo, contiene el dictamen fiscal del mayor general de la armada, inserto en la causa que se formó para esclarecer los hechos de aquel combate; y finalmente, el tercero es un extracto de las noticias que hasta el día se han podido adquirir del intrépido Álvarez.

DOCUMENTO NÚM. 1.

Narración de la parte que tuvo el navío San Nicolás de Bari, de porte de 80 cañones, al mando de la real armada don Tomás Geraldido, en el combate de 14 de febrero de 1797, entre la escuadra española á las órdenes del teniente general don José de Córdova y Ramos, y la inglesa á la del vice-almirante sir John Jervis.

La escuadra española á su salida de Cartagena el 2 de febrero de 1797, para trasladarse á Cádiz, constaba de 27 navíos, entre los cuales se enumeraba el San Nicolás; á su paso por Málaga, se le reunió un crecido convoy, al llegar al estrecho de Gibraltar dejó en Algeciras las lanchas cañoneras que había sacado de Cartagena y á los navíos Neptuno, Bahama i Terrible; el 5 al desembocar el convoy se de enderrotó para la bahía de Cádiz donde fondeó con felicidad: temores infundados impulsaron al general español á no llevar á cabo la misma operación que con tan buen éxito habían verificado los buques de su escolta y por un concurso de circunstancias que no son de referir en este lugar, se hallaba la escuadra al amanecer del 14 de febrero á 23 millas al oeste cuarta al Sudoeste del cabo de San Vicente.

En estos mares cruzaba á la sazón otra inglesa á las órdenes del vice-almirante Jervis, quien tenía anticipada noticia de la española, del número de sus buques y del desorden y descuido con que navegaba: la mañana de este día estuvo bastante neblinosa hasta las once en que se aclararon el cielo y horizonte: á las once y treinta y un minutos principió la acción, dirigiendo Jervis el ataque á la retaguardia española, en que se hallaban varios buques entre ellos el Trinidad, Mejicano, San José, Salvador del Mundo, San Nicolás, Soberano y San Isidro; desde muy al principio del combate el San Nicolás, como igualmente otros navíos españoles de los mencionados, fueron batidos constantemente por dos ó más de los enemigos; á las tres y cuarto de la tarde, pasando estos últimos hacia vanguardia, empeño una acción muy reñida con el San Nicolás el navío Capitán, en el cual arbolaba su insignia el comodoro Nelson; poco tiempo después comenzó á dirigir sus fuegos al primero, el navío inglés de 74 nombrado el Escelente, mandado por Cuthbert Collingwood, quien andando el tiempo fue el mismo que en Trafalgar sucedió á aquella notabilidad británica; cuando el último buque rompió el fuego contra el español, lo verificó á toca penoles, y en consecuencia los destrozos que sufrió este, fueron de muchísima consideración: el San Nicolás, ya muy maltratado con los empeños que anteriormente había tenido, especialmente con el Capitán, metió de orza, á fin de evadirse algún tanto del recio ataque dado por Collingwood, y en esta venida á barlovento se abordó con el San José, que estaba desarbolado del palo de mesana, y en muy apuradas circunstancias, por las sangrientas acciones parciales que había sostenido en los diversos periodos del combate con el Capitán y Culloden de 74, y el Blenheim y Príncipe Jorge de tres puentes, especialmente con el último donde tremolaba su bandera el contra almirante Guillermo Pasker. Tan luego como el Escelente rebasó de la amura de estribor del San Nicolás, el navío Capitán ciñó el viento por babor, á fin de evitar un abordaje con el Escelente, y en el acto de la orzada echó aquel por la banda su mastelero de velacho; en estas críticas circunstancias, destrozada la rueda del timón, las velas, la mayor parte de sus jarcias y ¿caballería? de babor con el Blenheim por la proa, y el maltratadisímo Culloden por la popa, no le quedaba al intrépido Nelson otro partido que tomar más que abordar al San Nicolás; al efecto, como experimentado en los combates de mar, volvió de nuevo á romper un fuego vivísimo contra este último con el fin de apagar sus fuegos altos, y despejar de defensores sus cubiertas, que estaba situado por la amura de babor del Capitán, á menos de veinte varas; aquel, á pesar de su mal estado, contestó al ataque de este, con una decisión y valor verdaderamente español, según frase emitida por autores ingleses; cuando á Nelson le pareció ocasión oportuna, hizo meter de golpe la caña á estribor, y viniendo repentinamente la proa á barlovento, introdujo su serviola de babor, por el jardín de estribor del navío abordado y la cebadera por entre los obenques del palo de mesana: el primer teniente Berry del Capitán fué el primero que subió al San Nicolás por las cadenas de la mesa de guarnición de mesana, dirigiendo sus esfuerzos á subir á la toldilla, con el trozo de abordaje que tenía á sus órdenes; en este último sitio detuvo por algún tiempo la entrada en ella á los enemigos, el granadero de marina de la tercera compañía del 9." batallón, Martin Álvarez, que tal vez era el único que habría sobrevivido en tan riesgoso puesto después de la desigual batalla sostenida contra el Escelente y el Capitán; este esforzado español digno de eterna memoria, negó que los enemigos principiaron á ocuparla, cerró inmediatamente con un oficial inglés que, aunque no podemos asegurarlo, tenemos algunos indicios fuese el sargento mayor de marinos Guillermo Norris y atravesándolo con su espada de pecho á espalda lo clavó contra el mamparon de un camarote, al denodado Álvarez no le fué posible, á pesar de los esfuerzos que hizo, desasir su espada introducida en la madera (tan descomunal fué la estocada), y estando en este empeño, cayeron sobre él los enemigos con sable en mano, hiriéndolo en la cabeza, y á pesar de herida de tanta consideración y de estar circunvalado de enemigos, con atrevida resolución, se abrió paso por medio de ellos logrando salvarse con veloz salto, tirándose desde la toldilla al alcázar. Al mismo tiempo que la toldilla era el teatro de las hazañas de Álvarez, en el alcázar se representaban otras no menos interesantes; en el momento de abordarse ambos buques, los soldados del regimiento 69 con su teniente Pearson á la cabeza, entraron en la cámara alta del San Nicolás por su jardín, cuyas ventanas habían sido rotas por un soldado del mismo regimiente, siendo por este punto, por el cual, poco después seguido de más gente, entró en el valiente Nelson en el navío abordado; las puertas de la cámara alta de este estaban cerradas y defendidas por algunos oficiales españoles, armados con espadas y pistolas, al fin consiguieron los enemigos forzarlas, y rompiendo simultáneamente un vivísimo fuego de fusilería los del 69 cayó mortalmente herido en tan cuenta refriega el valiente Geraldino, comandante del Nicolás, siendo las últimas palabras que articuló este insigne varón, honor de la marina española, y de su patria la opulenta Jerez de la Frontera, ordenar á sus compañeros de armas que continuasen el fuego y no se rindiesen, y estos solo lo verificaron después de un combate que duró cerca de cinco horas, y quedar el navío completamente destrozado en su casco y arboladura, teniendo cuatro oficiales muertos, tres heridos y 58 muertos y 62 heridos de las restantes clases de la tripulación. La bandera del San Nicolás no fué arriada por ningún español, y solo cuando Martin Álvarez, ya desarmado y herido, tuvo que abandonar su puesto, fué cuando el teniente inglés Berry lo ejecutó.

La tripulación del navío Capitán y su comodoro Nelson, no sin grandes sacrificios, alcanzaron en esta memorable jornada tanta honra y prez; este buque, además de sus considerables averías, tuvo un sargento mayor de marinos, un guardia-marina y 22 hombres muertos, el comodoro Nelson contuso y el primer contramaestre, un guardia-marina y 53 hombres heridos; entre estos últimos solo están inclusos los que lo fueron malamente , de los cuales murieron muchos de las resultas. El San Nicolás, ya marinado, se prendió fuego en dos ocasiones y fué necesaria toda la actividad, inteligencia y admirable disciplina de los ingleses para que este buque no fuese victima de las voraces llamas.

Aunque en los estados insertos en la defensa del general Córdova, leída por el brigadier Apocada ante el consejo de guerra de generales, consta que solo ascendieron á 127 el número de muertos y heridos que tuvo el San Nicolás, pero por las relaciones del enemigo formadas sobre el campo de batalla y que tienen cierto carácter de veracidad , aparece llegaron á 144 los muertos y á 59 los heridos, montando ambas partidas reunidas á 204 hombres fuera de combate: este número parece más verosímil que el primero, pues el fuego sostenido que hicieron contra este buque los enemigos en los dos primeros tercios del combate, y después el que á toca-penoles recibió de dos navíos tan bien manejados como lo fueron el Escelente y el Capitán, y finalmente, el abordaje con el último, lo hacen muy probable. Lo que al parecer corrobora más y más esta aserción, es que terminantemente el fiscal de la causa que se formó para esclarecer los hechos de esta desgraciada acción, dice que en el acto del abordaje, el San Nicolás, no tenia gente sobre cubierta, por haber sido toda muerta ó herida, quedando solo en ella su comandante.

Los ingleses notan, y á mi modo de ver con mucha razón, que las pérdidas del personal y destrozo del material, en esta encarnizada acción, no fueron proporcionales, ni á la pólvora y municiones que se consumieron en ella, ni á la distancia á que se batieron la generalidad de los que lo verificaron: en efecto, el navío Capitán gastó 146 quintales de pólvora, 170 el Culloden, 180 el Blenheim y el Príncipe Jorge 197; este último también tuvo momentos de batirse con el San Nicolás. El primero de estos buques habiendo acabado con todas las balas rasas y metralla, correspondiente á sus Carroñadas del calibre de á 32, suplió la falta de estas municiones, metiendo en cada tiro tres balas de á nueve, lo cual á tan corta distancia, levantando grandes é innumerables astillazos, debió ser origen de una espantosa carnicería.

_________________
ImagenImagen
Comandante escuadra Apostadero de Filipinas. Insignia en el crucero Reina Cristina R. O. del 20 de abril de 2011

¡Yo no di más que un brazo a la Patria, si lo volviese a necesitar no le negaría vuestras vidas!. Cabo de cañón del Crucero Acorazado Vizcaya, Damián Niebla, a sus hijos, poco antes de morir.

Tu Regere Imperio Fluctus Hispane Memento


16 Dic 2016 21:29
Perfil Email
Almirante General
Almirante General
Avatar de Usuario

Registrado: 02 Dic 2007 14:18
Mensajes: 5109
Ubicación: Gerona. Cataluña. ESPAÑA
Nuevo mensaje Re: Navío San Nicolás de Bari
DOCUMENTO NÚM. 2.

Conclusión fiscal, del mayor general de la armada, don Manuel Núñez Gaona, sobre la conducta observada por el comandante y oficiales del navío San Nicolás de Bari en el combate del cabo de San Vicente, el 14 de febrero de 1797. Dice así:

<<Entró con el Salvador á la retaguardia el navío San Nicolás, y fué constantemente batido por dos ó tres navíos enemigos, de modo que hallándose sin gobierno , y con las averías que expresa su relación, cayó á sotavento, y se abordó con el navío inglés el Capitán; por cuyo accidente, y el no tener gente alguna sobre cubierta, por haber sido todos muertos ó heridos, entraron los enemigos en este buque, sin más resistencia que la de su comandante. Murió Geraldino en esta ocasión, y en sus últimas razones nos dejó un ejemplo de piedad y de valor, y siguieron su ejemplo los alféreces de fragata, don Vicente Varas y don Luis Nounville, con el guardia marina don Antonio Anglada, habiendo tenido los muertos, heridos y contusos que constan por relación: todos ellos y el resto de la oficialidad del San Nicolás son acreedores al agradecimiento y estimación pública y del soberano; y no puedo pasar en silencio la gallardía del granadero de marina Martin Álvarez, perteneciente á la tercera compañía del noveno batallón, pues hallándose en la toldilla de este buque, atravesó con tal ímpetu al primer oficial inglés que entró á su bordo, que al salirle la punta por la espalda, la clavó tan fuertemente en uno de las mamparas de su camarote, que no pudiendo desasirla con facilidad para librar su sable, que no quería abandonar, dio lugar á que cayesen los enemigos sobre él con espada en mano, y lo hirieran en la cabeza, en cuya situación, se arrojó al alcázar, salvándose de sus perseguidores.>>

Hasta aquí la parte de la conclusión fiscal que nos hace al caso para nuestro asunto; solo nos queda que añadir que cuando en este documento, se expresa no tener (el San Nicolás), gente alguna sobre cubierta, por haber sido todos muertos ó heridos etc. etc. no se puede ni debe entender esto con todo el rigor literal de la expresión: pues naturalmente el tercio de abordaje de este buque que le correspondiese, subiría en el acto sobre el Alcázar, Pasamanos ó Castillo, como se deduce indirectamente de las relaciones inglesas, lo que se corrobora con que si Geraldino hubiese estado solo, no tendría á quien dirigir sus últimas palabras, que tanto honor le hacen, y cuya memoria debe ser perdurable.

Las relaciones origínales de las averías, muertos, y heridos de este buque se han extraviado, por lo que no nos ha sido posible hacer uso de ellas.

La Conclusión fiscal de que nos ocupamos, se concluyó de leer ante el consejo de guerra de generales, el 15 de julio de 1799, en la academia de guardias-marinas establecida en la isla de León.

_________________
ImagenImagen
Comandante escuadra Apostadero de Filipinas. Insignia en el crucero Reina Cristina R. O. del 20 de abril de 2011

¡Yo no di más que un brazo a la Patria, si lo volviese a necesitar no le negaría vuestras vidas!. Cabo de cañón del Crucero Acorazado Vizcaya, Damián Niebla, a sus hijos, poco antes de morir.

Tu Regere Imperio Fluctus Hispane Memento


16 Dic 2016 21:31
Perfil Email
Almirante General
Almirante General
Avatar de Usuario

Registrado: 02 Dic 2007 14:18
Mensajes: 5109
Ubicación: Gerona. Cataluña. ESPAÑA
Nuevo mensaje Re: Navío San Nicolás de Bari
DOCUMENTO NÚM. 3.

Extracto de lo que hasta el día ha podido averiguarse relativo á la vida y servicios militares de Martin Álvarez.

Nació este valiente soldado en Montemolin de Extremadura, por los años 1756; fué hijo de Pedro Álvarez, su estatura alta, sus ojos pardos, su color moreno, y con dos lunares en el rostro; sentó plaza voluntariamente á los 34 años de edad, en los antiguos batallones de marina en 26 de abril de 1790, siendo destinado á la cuarta compañía del 9.° batallón, que en aquella época estaba asignado al departamento de Cádiz. En 17 de setiembre de 1792, fué Álvarez embarcado de guarnición en el navío Gallardo, que después perteneció á la escuadra del general Borja, y con ella salió de Cartagena en agosto de 1793. Estas fuerzas tomaron en aquel año á los franceses las islas de San Pedro y San Antonio, haciendo prisionera la guarnición, y apoderándose de la fragata de guerra Sirena.

En 29 de marzo del794, trasbordó al navío San Carlos, en el cual salió para América en 15 del mes inmediato , y regresó á la Península en abril del siguiente año de 1795; por este tiempo ascendió á granadero de su misma compañía: desde el último buque nombrado pasó al Santa Ana en enero de 1797, y al mes siguiente aparece embarcado en el navío Príncipe de Asturias, del que desembarcó en mayo del mismo año.

Habiendo cumplido los de su empeño, se reenganchó en 26 de abril de 1796, pasando á la tercera compañía del citado batallón donde siempre había servido: en julio siguiente fue embarcado en el navío San Nicolás de Barí, donde , como anteriormente referimos, hizo tan magnífica ostentación de su espíritu militar y excelente comportamiento como tal. Después de capturado este bajel por la escuadra inglesa, fue su tripulación desembarcada en la rada de Lagos, en el Algarve, y entre los individuos de ella el herido Martin Álvarez: en marzo de 1797 se presentó en su departamento, y en 11 del próximo mayo, ya completamente curado de su herida, fué destinado de bandera á Sevilla: en el inmediato setiembre regresó á Cádiz, y en 17 de febrero de 1798 fué ascendido á cabo primero de granaderos de su compañía. El 2 de agosto fue destinado á la guarnición del navío Concepción, que era en el que tenia arbolada la insignia el general Mazarredo: en este mismo buque salió para el departamento de marina francés de Brest en julio de 1799. En noviembre próximo, S. M. se sirvió conceder á Martin Álvarez cuatro escudos mensuales (1) por vía de gratificación ó pensión vitalicia en premio de la bizarra conducta con que se comportó en el combate naval del 14 de febrero de 1797, hallándose embarcado como granadero de la tercera del 9 en el navío San Nicolás.

Falleció este valiente á quien tantos riesgos militares y marineros habían respetado, de enfermedad natural, en un hospital de Brest el 23 de febrero de 1801, á los 45 años de su edad, quedando sus cenizas relegadas sin culto ni honor, en una tierra extraña, cuando debían ser la honra y orgullo de su pueblo natal. Al ayuntamiento de Montemolin y aun á todos los de la antigua Extremadura, toca erigir un monumento que eternice la memoria de tal hijo, y averiguar algunos otros pormenores de su vida, pues nada es pequeño ni insignificante, en la de aquellos que, como Álvarez sin ¿espetaccion? de ninguna clase, y solo impelido por su carácter que rayaba en lo heroico, fué un dechado de virtudes militares.

(1).- ¡O TEMPORA O MORES! ¡Cuán diferente al de algunas épocas no muy remotas, era el tipo que seguían nuestros opulentos padres en la distribución de premios, y cuán parcos se mostraban en la concesión de ellos!

Un saludo. ban-es9

_________________
ImagenImagen
Comandante escuadra Apostadero de Filipinas. Insignia en el crucero Reina Cristina R. O. del 20 de abril de 2011

¡Yo no di más que un brazo a la Patria, si lo volviese a necesitar no le negaría vuestras vidas!. Cabo de cañón del Crucero Acorazado Vizcaya, Damián Niebla, a sus hijos, poco antes de morir.

Tu Regere Imperio Fluctus Hispane Memento


16 Dic 2016 21:34
Perfil Email
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Responder al tema   [ 5 mensajes ] 

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group.
Designed by STSoftware for PTF.
Licencia de Creative Commons
foro.todoavante.es by Todoavante is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 Unported License.
Based on a work at foro.todoavante.es.
Permissions beyond the scope of this license may be available at creativecommons.org.

Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com