Fecha actual 22 Nov 2019 12:04




Responder al tema  [ 12 mensajes ] 
 Francisco de Borja y del Poyo. 
Autor Mensaje
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Francisco de Borja y del Poyo.
'

Francisco de Borja y del Poyo


Adjunto:
FcoBorPoyo3.jpg

Cortesía del Museo Naval Madrid.


X Capitán General de la Real Armada Española.



I Marqués de los Camachos.



Nació en Cartagena en 1733, siendo sus padres don Felipe de Borja García de Cáceres y doña Ignacia del Poyo y Aurrich. Su padre era Capitán de las Reales Galeras, por ello elevó la petición de la carta orden la cual le fue concedida sentando plaza de guardiamarina en la Compañía del Departamento de Cádiz el 5 de noviembre de 1749. Expediente. N.º 508.

Al terminar sus estudios teóricos se le ordena embarcar por primera vez el 6 de julio de 1751 en el navío San Felipe, teniendo así su bautismo de fuego, trasbordando al Reina, permaneciendo entre ambos hasta febrero de 1752, en cuya fecha trasbordo al Septentrión realizando una comisión a Orán, trasbordando al jabeque Galgo para cruzando el océano arribar a Cartagena de Indias, estando aquí recibió la Real orden del 4 de octubre con su ascenso a alférez de fragata.

Quedando en estas aguas embarcado en diferentes buques y por su buen hacer recibió una Real orden de 1754 con su ascenso al grado de alférez de navío, permaneciendo en sus misiones hasta recibir la orden de regresar a la península en 1755. Al arribar se le ordena embarcar en el jabeque Ibicenco, permaneciendo a bordo todo 1756.

El 10 de abril de 1757 divisaron tres velas, al acercarse se vieron los pabellones siendo tres jabeques argelinos, confiados en su superioridad comenzaron el combate, pero no pudieron resistir la fuerza del español, pues se vieron obligados a abandonar las aguas por estar los buques maltrechos y haber sufrido muchas pérdidas entre sus hombres.

En una de las arribadas a Cartagena se le ordena trasbordar al navío Soberano, zarpando en misión de corso navegado por el Mediterráneo. El 10 de julio de 1758 divisan y dan alcance al navío argelino Castillo Nuevo, capitana de Argel del porte de 60 cañones, manteniendo un duro y pesado combate por su larga duración, además de estar en las costas norteafricanas lugar nada recomendable por poder recibir apoyo el enemigo, pero se logró echarlo a pique. Por su extraordinario comportamiento y recomendación de su comandante, se le asciende al grado de teniente de fragata.

.


No tiene los permisos requeridos para ver los archivos adjuntos a este mensaje.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


22 Ago 2006 10:30
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

En 1759 se le dio la orden de embarcar en la fragata Juno, pero en el mismo año trasbordó al navío Soberano, incorporado a la escuadra del general don Juan José Navarro, zarpando con ella de Cádiz con rumbo a Nápoles, para embarcar al nuevo Rey don Carlos III y su Real Familia, siendo conducidos a la ciudad Condal donde desembarcaron, él permaneció en el navío hasta el 14 de noviembre seguido, al arribar a Cartagena se le dio la orden de pasar por tierra a su Departamento de destino, Cádiz.

Por Real orden del nuevo Rey quiso ser agradecido con todos los oficiales que habían ido en el viaje regio, por ello con fecha del 13 de junio de 1760 fueron todos ascendidos un grado, así alcanzó el grado de teniente de navío.

Recibió la orden de embarcar en el navío Dragón, perteneciente a la escuadra del general don Carlos Reggio, realizando un viaje de instrucción de la escuadra, al regresar a la bahía de Cádiz fue desembarcado, quedando destinado en los batallones de Infantería de Marina del Departamento.

Permaneció en su destino, hasta recibir la orden de embarque en 1762 en el navío Astuto, perteneciente a la escuadra del general don Agustín Idiáquez, con ella zarpó varias veces de Cádiz en persecución de los británicos. Estuvo embarcado en éste navío hasta el 13 de diciembre, pues por orden superior trasbordó al navío Terrible, zarpando en varios cruceros en corso barajando las costas norteafricanas, en una de sus arribadas a la bahía se le ordenó trasbordar al Triunfante, navío insignia del general don Blas de la Barreda.

El buque formó parte de la escuadra al mando del general don Juan José Navarro marqués de la Victoria, a primeros de 1765 zarpó de la bahía de Cádiz con rumbo al Arsenal de Cartagena, para embarcar a la Infanta de España doña María Luisa con la misión de transportarla a Génova, pasando posteriormente al puerto de Liorna para embarcar a la Princesa de Parma, quien venía a contraer nupcias con el Príncipe de Asturias, futuro don Carlos IV.

Por sus demostrados méritos, por Real orden del 13 de abril de 1766 se le otorga el mando del jabeque Catalán, incorporado en la división de don Francisco Hidalgo de Cisneros, comisionada al corso sobre las costas de la regencia de Argel, en ellas obtuvo unos pequeños éxitos que aún confirmaron más su gran valía.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


22 Ago 2006 10:31
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

Por Real orden del 16 de mayo de 1770 se le otorga el mando del jabeque Pilar del porte de 32 cañones, perteneciente a la división del capitán de navío don Antonio Barceló, destinado a cruzar sobre las aguas de la regencia de Argel, al cruzar por el puerto de la capital divisó una barca que acababa de burlar el bloqueo, decidido a no dejarla perder y a pesar de haberse refugiado bajo el fuego de la fortaleza, penetró en el puerto despreciando sus defensas, consiguiendo apresarla y sacarla a pesar del intenso fuego que le rodeaba. Por recomendación de su jefe, recibió la Real orden del 17 de octubre de 1772 con el ascenso al grado de capitán de fragata.

En 1774 se le otorgó el mando del jabeque Atrevido, pero junto a él una división de ellos, participando en el sitio de Melilla, por el poco calado de sus buques le permitía acercarse a la playa, la cual batía constantemente con sus fuegos, siendo tan precisos que llegó a desmontar piezas de artillería enemigas, esto hizo bajar el peligro de acercarse más, momento aprovechado para penetrar y recuperar dos buques españoles apresados por los argelinos.

Al mando del mismo buque, iba de aviso de la escuadra del general don Pedro Castejón, dando protección a los mercantes transportando al ejército al mando de conde de O’Relly para la toma de Argel, el desembarco se llevó a efecto sin muchos problemas, pero la reacción sobre todo de la caballería mora obligó a reembarcar a los infantes, aquí fue donde volvió a demostrar su valor, consiguiendo reducir en no poco las pérdidas españolas en tan infausta ocasión, al acercarse y alejar a los enemigos con el fuego de sus cañones.

Por Real orden del 17 de febrero de 1776 se le asciende al grado de capitán de navío, entregándole el mando del navío San Dámaso, perteneciente a la escuadra del general marqués de Casa Tilly, zarpando de la bahía de Cádiz dando escolta al convoy transportando al ejército al mando del general Ceballos, con destino a tierras del Brasil, donde los portugueses habían tomado varias islas de los límites marcados de tierras pertenecientes a España.

Al arribar se desembarcó en la isla de Santa Catalina siendo reconquistada, continuando a la colonia de Sacramento que también fue conquistada y en otras operaciones en zonas colindantes, obligando con ello a firmar la paz entre ambos reinos. Al terminar la misión de la expedición, su navío fue incorporado a la escuadra del general don Adrian Caudrón de Cantín con ella arribó a la península el 17 de julio de 1778.
.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:32
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

En junio de 1779 se declaró la guerra a la Gran Bretaña y se formó una escuadra al mando del general don Luis Córdova, siendo incorporado su navío a ella, uniéndose a la francesa del conde d’Orvillers compuesta por treinta y seis navíos, entregándole el mando de la combinada al general español, zarparon de la bahía de Cádiz doblando el cabo de San Vicente con rumbo al N., al llegar a la altura del cabo de Finisterre, se le unió la escuadra del Ferrol con varios navíos y fragatas, con ello se consiguió reunir una escuadra compuesta por sesenta y ocho navíos en total, la cual prosiguió su rumbo al canal de la Mancha. Siendo quizás la mayor fuerza naval reunida a lo largo de todo el siglo XVIII.

La combinada reunía en total 2.636 cañones y 21.734 hombres, dominando la embocadura del canal de la Mancha, obligando a retirarse a las fuerzas enemigas del almirante Hardy, quien solo contaba con treinta y ocho de ellos, ante su inferioridad prefirió guarecerse en sus puertos y Arsenales.

Terminó la campaña sin grandes resultados positivos, sólo con la pequeña ventaja de haber apresado al navío británico Ardent, de 74 cañones, cuatro fragatas, seis bergantines y dos convoyes. Al finalizar esta demostración de fuerza las escuadras regresaron a Cádiz.

De aquí se le destinó al apostadero de Algeciras, donde permaneció hasta 1780. Se puso enfermo don Francisco Vera Comandante en propiedad de una división de jabeques en el Departamento de Cartagena, siendo elegido por el mando para sustituirlo, paso al citado Arsenal a tomar el mando de la división, zarpando en varias ocasiones en misión de corso sobre las costas norteafricanas.

En 1781 se le entregó el mando del navío Glorioso, formando una pequeña división junto a cuatro jabeques, dio escolta a las lanchas cañoneras y bombarderas destinadas al apostadero de Algeciras para participar en el sitio de Gibraltar.

Sucedió un dato curioso, pues uno de los días que las lanchas cañoneras y obuseras zarpaban del apostadero para bombardear la plaza, se presentó el Mayor General de la escuadra don Ventura Moreno, quien con la lancha del navío insignia quiso participar en el bombardeo, al ver este detalle Borja, no lo dudó un instante y mandó preparar la lancha de su navío, dando escolta al Mayor General y de pasó uniendo sus fuegos al conjunto de fuerzas.

Todo esto estando fuera de servicio, sin órdenes concretas y con otras responsabilidades de mando. Informado S. M. del detalle de Borja por el general en jefe de las fuerzas del bloqueo, lo consideró un gran detalle hacía su Real persona, por esa razón recibió una Real orden del 19 de junio seguido, notificándole su ascenso al grado de brigadier.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:35
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

Fue incorporado su navío a la escuadra del general don Luis de Córdova, quien en unión de la francesa al mando del conde de Guisen, realizaron la segunda campaña del canal de la Mancha, en esta ocasión y por su demostrado valor, don Luis de Córdova le concedió el privilegio de ir como su matalote (1), pero al igual que la vez anterior no hubo triunfo para cantar, pues el canal estaba limpio de enemigos.

Arribaron primero al Arsenal de Brest, donde se separaron las escuadras, la española volvió a zarpar con rumbo a Cádiz donde arribó el 23 de septiembre de 1781. Este mismo año se le otorgó el mando de una división de seis navíos con dos fragatas, zarpando en busca de la recalada de la escuadra y flota, al mando de don Francisco Javier Morales que había zarpado de la Habana con caudales, consiguiendo encontrase y darle protección hasta arribar a la bahía de Cádiz el 20 de octubre continuo.

En diciembre seguido, se le otorgó el mando de una división de cuatro navíos y dos fragatas, en comisión reservada a Tierra Firme, aprovechando el viaje dio escolta a un convoy formado por cinco buques de S. M., con tropas para reforzar aquel virreinato (Nueva Granada), más siete mercantes cargados con azogues y mercancías privados.

Arribó a Guarico después de treinta y siete días de navegación, protegió a los buques con azogues y mercancías hasta el Canal viejo, quedando su división cruzando las aguas de la isla de Santo Domingo, zarpó un convoy de buques franceses de San Nicolás y los protegió hasta Guarico, pasando a unirse a la escuadra del general don José Solano en aguas de Monte Cristi arribando la escuadra al completo a Guarico.

De este puerto zarpó en varias ocasiones por ver si encontraban a los franceses que al mando del conde de Grases había mantenido el combate contra el británico Rodney y por desgracia perdido, pero no pudieron prestar su ayuda pues no la encontraron.



(1) Navío que va inmediatamente a proa o popa de la insignia, para evitar a toda costa pueda ser doblado en caso de combate. Por ello el navío insignia siempre iba protegido por dos matalotes, formando en sí una división de tres navíos de la entera confianza del general al mando.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:41
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

La escuadra zarpó y arribó a la Habana, al llegar se le entregó una Real Orden del 21 de diciembre de 1782 con su ascenso al grado de jefe de escuadra. No cambió de navío y así el Glorioso pasó a enarbolar la insignia del nuevo general, de la Habana zarpó el 6 de enero de 1783 con la su escuadra compuesta por nueve navíos y dos fragatas con rumbo a Guarico, en el trayecto se acercó a San Juan de Puerto Rico por divisar velas, siendo unos mercantes franceses con caudales refugiados allí por la presencia en esas aguas de dos escuadras numerosas de buques británicos y al mismo tiempo en protección de ellos estaba también fondeado el navío español San Juan.

Dio orden de levar anclas y zarpar consiguiendo, siendo ya conocedor de la presencia enemiga dejarlos a todos a salvo en Guarico. Al saber de la firma de la Paz, pasó a embarcar en sus navíos al ejército del general Gálvez, transportándolos al apostadero de la Habana. Por Real orden del 1 de junio de 1783, se le nombra Comandante General de la escuadra y apostadero de la Habana. Dedicándose casi por completo a mejorar el astillero para poder construir y repara buques.

Sucedió el 8 de marzo de 1784, se desató un fuerte huracán el cual lanzo sobre el navío Santo Domingo que se encontraba dado a la banda por estar en carena y la mitad de su costado desnudo de sus tablones, seis embarcaciones que como caídas del cielo fueron a caer sobre la arboladura provocando grandes destrozos, pero el peligro estaba que al soportar un peso no calculado haciendo presión sobre el navío lo pudiera dejar mocho por completo, por su rápida decisión se consiguió desembarazar al navío de ese peso en lugar tan peligroso para la estructura del buque, siendo salvado de perderse.

Igual pasó con la fragata Héroe que se fue al fondo, pero con la ayuda de la machina y un perfecto trabajo de los buzos, se consiguió también reflotarla y ponerla en servicio, recibiendo al poco tiempo las gracias Reales por sus grandes conocimientos en la construcción y el valor demostrado por la rapidez en actuar que salvó al navío, a pesar de no haber acabado el huracán y jugarse la vida todos los que en ello intervinieron.

Fue ascendido al grado de teniente general en marzo de 1790, otorgándole el mando de la escuadra de evoluciones, en ella arbolaba su insignia en el navío Europa, estando formada por tres navíos, seis fragatas y tres bergantines.

Zarpó con la escuadra del puerto de Cartagena el 1 de abril de 1790, con la misión de realizar el corso e instrucción de los aspirantes y guardiamarinas, al arribar al puerto le esperaba una Real orden del 30 de mayo de zarpar con su escuadra con rumbo a Cádiz, por haberse declarado la guerra al Reino Unido, e incorporarse a la del mando del marqués del Socorro, en ella trasbordo al navío Mejicano de tres baterías y 118 cañones, como su tercer general en el mando.

Zarpando de la bahía doblando el cabo de San Vicente y con rumbo N., realizó la campaña del cabo de Finisterre, viendo esta pronta reacción nuestros enemigos decidieron firmar la Paz, por ello la escuadra puso rumbo a la bahía de Cádiz arribando el 8 de septiembre.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:47
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

En enero de 1791 quedó desarmada la gran escuadra del marqués del Socorro permaneciendo sólo doce buques entre navíos y fragatas, quedando al mando del general Borja. Pero en el siguiente febrero se firmó la paz, así el Gobierno decidió desarmar toda la escuadra, quedando desembarcado el general con la orden de pasar a la Corte, para posteriormente reincorporarse al arsenal de Cartagena.

Al romperse las hostilidades con la República Francesa en abril de 1793, se reactivo la escuadra del Arsenal de Cartagena y se le entregó el mando de ella compuesta por veinticuatro navíos y nueve fragatas, zarpando en febrero con rumbo al golfo de Parma en la isla de Cerdeña, pues no tenía noticias de cómo estaba la situación en la isla de San Pedro y San Antíoco, pertenecientes al reino de Cerdeña por haber sido conquistadas por los convencionales franceses.

Pero en su rumbo se encontró con la fragata Hèléne del porte de 34 cañones francesa, la cual fue apresada pasando a incorporarse a la escuadra española con el nombre de Sirena, al arribar al golfo ya de noche cerrada era complicado entrar por la falta de señales, pero aplicando la práctica consiguieron hacerlo todos y en su interior lanzaron las anclas.

Nada más fondear dio la orden de desembarcar al ejército, el cual se unió a las tropas que aún resistían de los corsos, con la intención de unidos tomar la isla de San Antíoco, pero no hizo falta disparar un solo tiro, pues vista la escuadra por los invasores la abandonaron pasando a la de San Pedro.

Comprobado el éxito inicial, dio orden de reembarcar las tropas y al día siguiente zarpó con rumbo a la isla de San Pedro, estaba dispuesto a tomarla aunque fuera a fuerza viva a pesar de no disponer de artillería de sitio para el ejército. Penetró en el puerto con quince de sus navíos, dejando al resto cruzando para proteger un posible ataque enemigo, envió un bote con el ofrecimiento de una rendición al Jefe de las tropas francesas, al mismo tiempo con otro se acercaron a la fragata Richmond con el mismo ofrecimiento, pero su capitán viendo no tenía salida ordenó prenderle fuego y al estar atracada sus tripulación saltó a tierra fácilmente.

El jefe del ejército francés no quiso hacer caso del ofrecimiento, por ello comenzó un fuerte bombardeo por parte de los navíos, sumado al desembarco de las guarniciones de los propios buques de los batallones de Infantería de Marina, al poco de comenzar arriaron su bandera. Así se consiguió rendir el mayor peligro que era el fuerte que defendía la entrada, el cual disponía de cuarenta cañones, ochocientos hombres y gran cantidad de pertrechos de guerra, cayendo todo en manos españolas.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:51
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

En total se consiguió un botín de 104 piezas de artillería de todos los calibres, más cinco morteros, gran cantidad de pertrechos de guerra, así como víveres y mil doscientos veinticinco soldados del ejército republicano.

Todo ello y enarbolando la bandera del rey don Carlos IV quedó en su poder durante veinticuatro horas, al pasar este tiempo arribaron los representantes del Rey de Cerdeña y se les entregó todo, diciéndoles que por no ser un territorio español se las entregaba al verdadero Rey de esas islas. Lo cual le fue reconocido tanto por S. M., don Carlos IV como por el Rey Víctor Amadeo de Cerdeña.

Al terminar esta parte de la campaña, puso rumbo a Barcelona donde desembarcó a los prisioneros franceses, zarpando casi inmediatamente con rumbo al Arsenal de Tolón y costas de la Provenza, pues su misión desde un principio era la de acosar desde el mar a los ejércitos revolucionarios, cumpliendo a la perfección con lo ordenado, pues los enemigos no hicieron mención de zarpar a presentar combate, quedando encerrados en su propia base.

Visto esto puso rumbo a Génova y posteriormente a Córcega, pasando a prestar su apoyo de fuego los ejércitos napolitanos y piamonteses, quienes avanzaban por las riberas del Var facilitando su progresión, llegando a tanto la influencia que se comenzó a levantar una contra revolución para devolver la monarquía a Francia sobre todo en las poblaciones de Marsella y Tolón.

Pero estando sobre Niza y Villafranca todo se vino abajo al declararse una epidemia a bordo, por el largo tiempo que llevaban ya sin tocar tierra y al comenzar a faltar los alimentos provocó la explosión de la enfermedad, obligando a abandonar el apoyo y poner rápidamente rumbo a Cartagena, donde al arribó ente los días 8 y 9 de agosto, siendo desembarcados más de tres mil tripulantes todos en parihuelas.

Por esta demostración de hidalguía propia de un general ejemplar, el Rey don Carlos IV en agradecimiento a sus anteriores servicios le entregó la llave de Gentil hombre de cámara de S. M., y lo cruzó caballero de la Real y Militar Orden de Calatrava con la encomienda de Fuente del Emperador.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:55
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

Se repusieron las tripulaciones necesarias, para zarpar con rumbo a la bahía de Cádiz con parte de la escuadra, a su arribada se le notificó debía arribar al Ferrol, por ello zarpó con rumbo al Departamento citado, donde permaneció cruzando las aguas de las costas gallegas y cantábricas, hasta tener que regresar a Ferrol a reponer víveres y aguada, al hacerlo con fecha del 10 de noviembre de 1794 se le ordenó desembarcar y por tierra desplazarse a Cartagena.

En 1797 se hizo cargo interinamente de la comandancia del Departamento naval de Cartagena y en 1798 se le entregó en propiedad, siendo nombrado capitán general del mismo y por lo tanto jefe militar y político de Cartagena. Por su gran labor al frente de la Comandancia y por motivo de la boda del Príncipe de Asturias don Fernando con la Princesa de las Dos Sicilias, en 1802 S. M., don Carlos IV le entregó la Gran Cruz de la Real y Muy Distinguida Orden Española de Carlos III.

En 1805 fue elevado a la máxima dignidad de la Real Armada con el título de Capitán General de ella, pero conservando la Comandancia del Departamento de Cartagena.

Se encontraba en el Arsenal cuando se produjo el grito de levantamiento contra el invasor napoleónico, siendo Cartagena el primer Departamento Marítimo donde se dio, la población alterada y armada aunque solo fuera con un bastón, deambulaban dando el grito de —¡Libertad!—, así pasaron los primeros días.

El 22 de mayo de 1808 se hizo público sin saber nadie la razones que el general don José Justo Salcedo iba a zarpar con rumbo a Mahón, para tomar el mando de la escuadra que allí había llevado el general don Cayetano Valdés, aduciendo en su momento circunstancias adversas a sus propósitos, pero incumpliendo la orden del Gobierno (de José I) de conducirla a Tolón y ahora Salcedo iba a cumplir con esa orden.

Este mismo día llegó la noticia de las renuncias Reales firmadas en Bayona ante el Emperador de los franceses, aumentando el desconcierto y el odio hacia los invasores, pensando que el Rey estaba preso de Napoleón, a estas se unían otras noticias que no daban muchas esperanzas a los ciudadanos, por no entender muy bien que estaba pasando en realidad en toda España.

A tanto llegó la irá del pueblo que el cónsul francés en la ciudad tuvo que buscar refugio en un buque con bandera danesa, para evitar que el pueblo lo linchara. Hubo otro movimiento que en nuestra opinión fue la causa del desenlace final.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 11:58
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

Se presentó en el despacho del Capitán General don Francisco de Borja, el teniente general don Baltasar Hidalgo de Cisneros, quien le depuso de su mando obligándole a salir del Arsenal, por ello don Francisco buscó refugio en el convento de San Francisco. Se constituyó una Junta de Gobierno, en ella entre otros estaba el entonces brigadier de la Armada don Gabriel Ciscar, por estar destinado como capitán y Director de la Compañía de Guardiamarinas del Departamento de Cartagena, siendo elegido por ésta como Gobernador Militar de la plaza el coronel del regimiento de Valencia, el marqués de Camarena.

Don Francisco conocedor del ser humano por sus largos años en contacto directo con él y en situaciones extremas, donde de verdad sale lo bueno y lo malo del interior de cada uno, decidió dejar pasar unos días para que la población se calmara, además él era hijo de la ciudad y prácticamente toda su carrera naval-militar había transcurrido muy pegado a ella, por ello aún conocía mejor a sus conciudadanos, habiéndole granjeado una alta consideración en todo el pueblo de Cartagena.

Viendo que las cosas se iban tranquilizando como él esperaba, una noche fue acompañado por varios frailes franciscanos quienes le ayudaron a llegar a su casa donde permaneció a esperar más acontecimientos. A los pocos días, el 10 de junio, llegaron noticias del avance y entrada de los napoleónicos en la ciudad de Valencia, con las venganzas y atrocidades propias de una guerra de invasión. Esta noticia y lo cerca que se encontraban las avanzadas del ejército francés volvió a activar al pueblo, y alguien en medio del tumulto (esto es lo incomprensible) a voz en grito acusó de afrancesado a don Francisco, debiendo por ello ser llevado a la horca.

La gente con enormes ganas de venganza se dirigió a la Maestranza, donde obtuvieron de sobra herramientas de todo tipo para ser utilizadas como armas, a ello se unieron muchos trabajadores de la misma aumentando considerablemente el número de los guiados por la ceguera del momento y el poco razonar de las multitudes, las cuales sólo obedecen una consigna se tenga o no razón en ella, quedando esto postergado por la ira del instante, salieron de la Maestranza y con gritos de ¡muerte!, ¡muerte! se encaminaron hacía su casa.

.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 12:04
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

De esta forma y totalmente fuera de sí se presentaron ante la puerta de su domicilio, pero en ella había una guardia de Granaderos de la Infantería de Marina, quienes inmediatamente cogieron sus armas y los que estaban dentro salieron a reforzar a los de la puerta; pero hete aquí la sorpresa, no cogieron las armas para defender al anciano general como era su obligación, sino que formaron y abandonaron su puesto. (Quien podría haberse imaginado tal actitud y por quien estaba ordenada, pues pensar que actuaron por iniciativa propia era condenarse a ser pasados por las armas irremediablemente.)

Esta actitud de la guardia, no cabe decir aumentó la confianza del pueblo, dado era lógico pensar que incluso en el cuerpo alguien lo tenía como a tal traidor y afrancesado. Esto produjo una entrada masiva de los guiados por el odio sin ningún control.

Avisado el general de ello quiso buscar una salida y esta era una puerta falsa con acceso a la casa contigua propiedad de un sastre italiano, pero sus setenta y cinco años le impidieron conseguirlo, por ello cayó en manos de los asaltantes. Fue sacado de su casa con malos tratos y con la intención de llevarlo a la plaza del propio Arsenal donde estaba colocada una horca para hacer las justicias de la época.

A los gritos de ¡traidor! y ¡muera! él a pesar de sus años y sus condiciones físicas, con total entereza les devolvía el grito de: ¡traidor, no! En esta situación alcanzaron la puerta del Arsenal la cual daba acceso a la plaza, pero el jefe de escuadra don Nicolás de Estrada al mando de ella ordenó cerrarla, quedando él sólo fuera de la protección de los suyos e increpando el proceder de la multitud, acción que le pudo costar la vida, pero como todos estaban por quitársela a don Francisco no le hicieron ni caso.

Viendo que no podían cumplir su objetivo, uno de los caudillos del tumulto le propinó un fuerte golpe en la cabeza y otro más cercano, lo apuñaló con tanta rabia que lo atravesó produciéndole la muerte, al verlo tendido y sin vida no cejaron de propinarle patadas con todo tipo de golpes, arrastrándolo por varias calles de la ciudad de ahí que parte de sus miembros se fueron quedando por el camino.

Solo la actitud resuelta del Viático de la catedral, quien se les puso delante consiguió aplacar el odio de la muchedumbre, los cuales se fueron separando y diseminando abandonando el cadáver del general, permitiendo a unos buenos hombres por indicación del sacerdote fuera recogido su mutilado cuerpo y llevado a la misma catedral, donde pasado un día se le dio sepultura.

Pavía en su obra hace una acusación que viniendo de otro general de Marina, deja muy claro que algo turbio hubo en este suceso y no ha sido aclarado por los historiadores; dice: «¡Baldón perpetuo para las autoridades de Cartagena, que debieron perecer antes de consentir se cometiese semejante barbarie!»

Y añadimos: Fue asesinado por la incomprensión de todo un pueblo y ciudad, ante la ineptitud y negligencia de todos sus compañeros, y en este caso concreto subordinados, el 10 de junio de 1808.
.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 12:29
Perfil Email WWW
Intendente General
Intendente General

Registrado: 26 Jul 2006 19:05
Mensajes: 29690
Ubicación: A la vista del Mar Mediterráneo. De guardia en el Alcázar y vigilando la escala Real.
Nuevo mensaje Re: Francisco de Borja y del Poyo.
'

Como se puede comprobar a lo largo de estas últimas líneas, parece que en realidad había un sórdido complot contra su persona, bien por envidias, bien por cualquier razón, pues aprovechando una guerra, no hace falta tener muchas razones, incluso ninguna para matar.

En cambio se quedan algunas preguntas sin respuesta. En el momento crítico del suceso: ¿dónde estaba el Gobernador militar de la plaza y su regimiento de infantería? La actitud del jefe de escuadra don Nicolás de Estrada es muy de apreciar, ¿pero porque en vez de salir él sólo no lo hizo con la guardia al completo y paró de un plumazo a la multitud encolerizada? y sobre todo, ¿de quien recibió la orden de actuar como lo hizo la propia guardia de la casa del capitán general?, ¿quien estaba por detrás manejando los hilos?, para finalizar nos preguntamos, ¿dónde estaba el Vicario? pues demostró tener una gran fuerza moral para detener la masa, pero no estaba tampoco en el momento crucial de evitar una muerte que a nadie beneficiaba. ¿Oh sí?

Es curioso que en el mismo lugar ciento veintiocho años después se cometiera un acto igual pero múltiple, arrasando casi por completo a todos los marinos del Cuerpo General de la Armada, de haber sucedido seis años más tarde, sus infractores hubieran podido ser juzgados por Crímenes de Guerra.

La constante tendencia de la Historia a repetirse por su desconocimiento. La Historia no deja de asombrar, cuando más penetras en ella más dudas se tienen, pues al ser Historia personal uno no puede contrastarlo y se tiene que basar en libros, que pueden estar más o menos “manipulados” llevándonos a cometer errores en cadena.

Pero al mismo tiempo, al analizar ciertas consecuencias nos encontramos con repeticiones que está claro no son coincidencias, hay un sustrato de ellas que las hace coincidir e irremediablemente para facilitar el mal, nunca el bien. Sólo desear que con más tiempo y conocimientos de los que modestamente poseemos, algún día alguien con más mérito pueda sacar a la luz lo que tan oculto está. Será indiscutiblemente una gran aportación a la Historia Naval de España y sus hombres.


Citar:
Bibliografía:

Enciclopedia General del Mar. Garriga. 1957. por el Contralmirante don Carlos Martínez-Valverde y Martínez.

Fernández Duro, Cesáreo.: La Armada Española desde la unión de los reinos de Castilla y Aragón. Est. Tipográfico «Sucesores de Rivadeneyra» 9 tomos. Madrid, 1895—1903.

González de Canales, Fernando. Catálogo de Pinturas del Museo Naval. Ministerio de Defensa. Madrid, 2000.

Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Imprenta J. López. Madrid 1873.

Válgoma, Dalmiro de la. y Finestrat, Barón de.: Real Compañía de Guardia Marinas y Colegio Naval. Catálogo de pruebas de Caballeros aspirantes. Instituto Histórico de Marina. Madrid, 1944 a 1956. 7 Tomos.

Compilada por Todoavante ©


.

_________________
Si ignoras lo que pasó antes de que nacieras, siempre serás un niño. Marco Tulio Cicerón.

Sorpresa y Concentración.


Imagen


03 Nov 2019 12:50
Perfil Email WWW
Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Responder al tema   [ 12 mensajes ] 

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 2 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group.
Designed by STSoftware for PTF.
Licencia de Creative Commons
foro.todoavante.es by Todoavante is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 3.0 Unported License.
Based on a work at foro.todoavante.es.
Permissions beyond the scope of this license may be available at creativecommons.org.

Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com